Ley de Empleo a Tiempo Parcial apenas suma 59 trabajadores registrados tras dos meses de vigencia
A dos meses de haber entrado en vigencia, la Ley de Empleo a Tiempo Parcial continúa mostrando un arranque lento en Honduras. De acuerdo con datos oficiales de la Secretaría de Trabajo y Seguridad Social (STSS), únicamente 59 personas han sido registradas bajo esta nueva modalidad laboral desde su aprobación.
La normativa fue aprobada el pasado 25 de marzo de 2026 mediante el Decreto 45-2026 y posteriormente publicada en el diario oficial La Gaceta. Su objetivo es formalizar el trabajo por horas en el país mediante contratos regulados que permitan flexibilidad para las empresas, pero garantizando derechos laborales básicos para los empleados.
Entre los principales aspectos de la ley se establece que la jornada laboral parcial debe oscilar entre 18 y 32 horas semanales. Además, contempla el pago proporcional del salario mínimo, aguinaldo, decimocuarto mes, vacaciones y séptimo día, así como la afiliación obligatoria al Instituto Hondureño de Seguridad Social (IHSS).
Asimismo, la normativa obliga a que todos los contratos sean por escrito. En caso contrario, la relación laboral podría presumirse como empleo a tiempo completo. También incorpora mecanismos antifraude para evitar que las empresas sustituyan plazas permanentes por contratos parciales.
Pese a que el Gobierno ha defendido que el proceso de registro es completamente digital y sencillo, el sector privado mantiene reservas sobre su implementación. El director ejecutivo del Consejo Hondureño de la Empresa Privada (COHEP), Armando Urtecho, cuestionó que la ley fue aprobada sin consenso empresarial y aseguró que su carácter “riguroso y burocrático” está dificultando la generación de nuevos empleos formales.
Analistas laborales consideran que el bajo número de registros responde, principalmente, a un periodo de adaptación y a las dudas existentes entre empleadores sobre los costos, controles y procesos de fiscalización. Mientras tanto, las autoridades esperan que durante el segundo semestre de 2026 pueda medirse con mayor claridad el verdadero impacto de esta normativa en el mercado laboral hondureño.
A dos meses de haber entrado en vigencia, la Ley de Empleo a Tiempo Parcial continúa mostrando un arranque lento en Honduras. De acuerdo con datos oficiales de la Secretaría de Trabajo y Seguridad Social (STSS), únicamente 59 personas han sido registradas bajo esta nueva modalidad laboral desde su aprobación.
La normativa fue aprobada el pasado 25 de marzo de 2026 mediante el Decreto 45-2026 y posteriormente publicada en el diario oficial La Gaceta. Su objetivo es formalizar el trabajo por horas en el país mediante contratos regulados que permitan flexibilidad para las empresas, pero garantizando derechos laborales básicos para los empleados.
Entre los principales aspectos de la ley se establece que la jornada laboral parcial debe oscilar entre 18 y 32 horas semanales. Además, contempla el pago proporcional del salario mínimo, aguinaldo, decimocuarto mes, vacaciones y séptimo día, así como la afiliación obligatoria al Instituto Hondureño de Seguridad Social (IHSS).
Asimismo, la normativa obliga a que todos los contratos sean por escrito. En caso contrario, la relación laboral podría presumirse como empleo a tiempo completo. También incorpora mecanismos antifraude para evitar que las empresas sustituyan plazas permanentes por contratos parciales.
Pese a que el Gobierno ha defendido que el proceso de registro es completamente digital y sencillo, el sector privado mantiene reservas sobre su implementación. El director ejecutivo del Consejo Hondureño de la Empresa Privada (COHEP), Armando Urtecho, cuestionó que la ley fue aprobada sin consenso empresarial y aseguró que su carácter “riguroso y burocrático” está dificultando la generación de nuevos empleos formales.
Analistas laborales consideran que el bajo número de registros responde, principalmente, a un periodo de adaptación y a las dudas existentes entre empleadores sobre los costos, controles y procesos de fiscalización. Mientras tanto, las autoridades esperan que durante el segundo semestre de 2026 pueda medirse con mayor claridad el verdadero impacto de esta normativa en el mercado laboral hondureño.